Sergio Hernández: Tlacuilo y Cuipaque, Andrés Henestrosa

Sergio Hernández: Tlacuilo y Cuipaque, Andrés Henestrosa

Sergio Hernández: Tlacuilo y Cuipaque 

por Andrés Henestrosa

(Texto del Cofre Tatuajes, 2001)

Sergio Hernández, gran pintor oaxaqueño, este indio mixteco, con lo que está dicho orfebre, orive, aurífice, señor, sol que quiere decir creador en oro y en color, pintura que algo de todo eso quiere significar mixteco. Por raza, sangre y alma, Sergio Hernández es descendiente, heredero legítimo de los tlacuilos y los cuipaques que tiñeron y escribieron los códices o libros pintados: labraron, escupieron en oro, plata, basalto: asombrosos del mundo.

Sabias por igual manos, sienes y corazón, dictan, tramaban al unísono, así la pintura, el grabado, el dibujo en tela, madera, cartón, que Sergio Hernández donde quiera que parta, llega. Aquí, en estos tatuajes, 12 grabados en placa de cobre, bien que se ve y queda evidente.

 

Sergio Hernández, Tatuajes (Ensemble)

 

Toltecayotl se dice que es aquel que trabaja con las manos y la cabeza: orífice, platero, maestro de arte plumario. El creador y el inventor. Así entre los toltecas, zapotecas, mixtecas: todos los artistas indios de la antigüedad y de la actualidad mexicanos: el tatarabuelo se prolonga en el chozno: el hombre viejo no muere en el nuevo; bien se ve en Sergio Hernández, por quien se podría acuñar con su efigie la palabra Mixtecayotl: indio mixteco que trabaja, crea, inventa con la mano y la cabeza y el corazón unidos: él, Sergio Hernández.

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